viernes, 31 de julio de 2015

Juego con tu pelo
enredándolo
entre mis dedos

Subo, lento
busco en tu cuello
un hueco pequeño
donde quedarme

Cierro los ojos
y casi puedo sentir
que acaricias mi cara

No quiero mirar
se que ya no

Ya no estás
acá

jueves, 30 de julio de 2015

          I

El cristal nos separa
no puedo ahora tocar
las gotas que caen
para llegar al suelo

Su largo viaje termina
en baldosas rotas
¿Acaso terminará así
nuestra travesía?

De sólo observarlas
me ahogan, quizás
no respiraba desde antes

Te digo que tal vez
las  gotas no caen
desde el cielo 

          II

La mano aprieta
hace rato, justo
en mi garganta

Vomito, lo contenía
palabras, angustia
ausencia, momentos

Vomito, todo
contra vos

          III

Ya no está

Quien me oprimía
hoy, me libera

lunes, 6 de julio de 2015

               I

Alguna vez fue sólido
el suelo que ahora
amenaza devorarme

Por qué será que las personas
hablan tanto de más
y se escuchan tan poco

Precisamente como nosotras
no supimos escucharnos
ni hablarnos, ni estar

Fue así como la fisura
aún pequeña, casi invisible
se hizo grieta y se rompió
en mil pedazos

Vaya a saber quién
será capáz de unirlas
Vaya a saber uno
      Cuándo


                 II

Devorarme, y despacio
como a un animal
enfermo

No tengo de dónde agarrarme
no hay pared, ni una rama
ni siquiera luz

Ya no hay fuerza alguna
no opongo resistencia
las fauces se abren
        para mí
Apareciste en mi sueño, tan sonriente como siempre. Quizás ésta sea la manera, tu manera, de reemplazar nuestras charlas por teléfono.
Te escuché tal como ayer, me contaste tu viaje; qué bueno que hayas visto el atardecer de esa forma tan especial que sólo tus ojos, tu alma, puede captar. Será que uno no se detiene, ni se toma el tiempo, de observar las cosas más simples, y las dejamos pasar así como así.
Siempre tengo tiempo de extrañarte, eso si, en algún momento cae en mí el recuerdo. Qué difícil se hace aún, escribir sin que se caiga alguna que otra puta lágrima. Si, puta lágrima, porque uno a veces se cansa de llorar, ¿O no? Te sonrío mucho también, y eso hace que la eterna distancia sea más corta.
Te veo pronto, ojalá el mundo onírico nos provea un buen vino en nuestro próximo encuentro.