miércoles, 22 de agosto de 2012

Cotidianidad


Levantarte, poner la pava al fuego, batir el café. Una y media de café, dos de azúcar. Servir el agua en la taza y seguir revolviendo, con espuma, siempre. Dejarlo en la mesa, sobre un repasador, porque el hecho de poner el mantel es molesto. Luego de un par de horas, porqué un par y no tres o dos pares, o cinco, volver y encontrar la taza llena, fría.
Eso, ese mejor dicho, café frío ya sin espuma, es el tiempo.

martes, 21 de agosto de 2012


A vos sólo te gustaban las noches, la cena, el vino, mi cuerpo sobre el tuyo, tu cuerpo sobre el mío y un ir y venir constante. Mi mano que ya sabía dónde, cuándo y cómo, y vos tan predecible que podía hasta contar 3, 2, 1 y era ahí cuando acababas, ese era el basta, la campana del ring.
A vos sólo te gustaban las noches, la oscuridad, sólo eso.
La mañana te destruía porque sólo hacía que fueses. Vos.

miércoles, 15 de agosto de 2012


Hoy te olvidaron
mis manos, mis ojos
y podría rechazar
cada parte de
tu cuerpo

Ya no importa saber
dónde estás, dónde
irás y con quién

Hubo una melodía
entre nosotras
pero no supiste
bailar al compás

Qué lindo saber
que terminó nuestra pieza
y aún puedo
seguir bailando

domingo, 5 de agosto de 2012

Mueren las paredes
el pasto seca
Las flores ya
no existen

Calla el ruido
calla, te fuiste
no hace falta
preguntarlo

Lo veo en la enredadera
ahí, el reloj con sus agujas
en la misma hora siempre

en la tierra, todos
de duelo
todos
muriendo lento

Nada
será igual sin
tus manos